Mi Historia y Memoria
Tu historia, resguardada.
Registrás tus hitos de vida (fechas, lugares, personas), inventariás tus recuerdos físicos y digitales (fotos, videos, cartas) con dónde están, capturás relatos y testimonios (en texto o audio) y dejás pensado un plan de legado: qué querés transmitir, a quién y cómo.
Es lo que queda más allá de los documentos: tu voz y tu línea de vida.
Cómo la trabajás
Como toda área personal, se ordena con fichas agrupadas en secciones: Historia Familiar y Archivo, Objetos con valor sentimental, Testimonios y Relatos, y tus deseos de fin de vida. En cada ficha ponés dónde vive el recuerdo (un álbum, una carpeta de Drive, una caja física) y en qué estado está —Pendiente, En curso o Finalizado—, y el porcentaje del área se actualiza solo. No hace falta llenar todo de una: cada ficha que resolvés suma al avance.
Un tip
Empezá por lo que corre más riesgo de perderse: fotos físicas sin digitalizar y relatos de familiares mayores. No necesitás subir todo acá —alcanza con referenciar dónde está cada cosa— pero dejar el mapa hecho es lo que evita que se pierda.